Y la seguridad del barrio, ¿Qué onda?
Mirar la
fauna en la Plaza Manuel Rodriguez del Barrio Universitario, ubicada entre las calles Grajales y Almirante Latorre, a las 6 de la tarde es un festín visual: niños jugando en los juegos de la plaza mientras sus padres los vigilan parados a un lado, ancianos leyendo diarios y revistas con chiquillas lindas, adolescentes tirados en el pasto bebiendo o fumando, colegiales besándose apasionadamente, etc. Es la hora del relajo justo en medio del Barrio Universitario.
Cuando vine a Santiago a buscar dónde vivir pensé en el Barrio Universitario, pero no por su seguridad, sino por la cercanía que tiene con mi universidad y lo cómodo que resulta vivir aquí, sin embargo, hoy, cuando no hay comuna que se salve del crimen y delito en Santiago, me pregunto ¿Es el Barrio Universitario realmente un buen lugar para vivir?
Probablemente muchos estudiantes que vienen de provincia, al haber pensado en Santiago no sólo se les vino a la mente la cantidad de carrete que podrían tener, sino también la cantidad de delitos que se cometen en esta ciudad, aunque siendo sincera creo que ningún provinciano asimila bien el peligro de la capital.
Intrigada, fui a preguntar a la 2ª Comisaría de Santiago (Toesca # 2245), encargada del Barrio Universitario, sobre la seguridad del barrio, sus pros y sus contras, etcétera, y alguno que otro dato que podría resultar útil tener en cuenta.
Los Contras
Luego de unos inconvenientes producto de la burocracia con la que se manejan dentro de las oficinas de la comisaría, pude acceder a hablar con un oficial de la oficina de estadísticas de la
comisaría, a quien primero que nada pregunté cuáles eran los conflictos más recurrentes del barrio. Él me respondió que en general es un barrio muy seguro y que de hecho es uno de los barrios más seguros de Santiago, pude constatar esta información con las cifras que se veían pegadas en la pared junto a las coordinadas del plan cuadrante.
Lo que más me llamó la atención fueron las bajas cifras de robo con violencia y violaciones. Las cifras del primer delito no superaban el 4% del total de delitos cometidos en el Barrio Universitario, y de violaciones simplemente un 0%.
¿Y qué problemas hay con el Barrio Universitario entonces? Micro-tráfico y comercio ambulante. “Seguramente has visto la cantidad de comerciantes a la entrada de República, el problema son principalmente los permisos, porque hay algunos que pagan permiso, y son ellos finalmente quienes más alegan por los que no pagan”, pero sin embargo me cuenta que el problema que más aqueja al barrio es el micro-tráfico, ya que es difícil detectarlo.
Con respecto al micro-tráfico, me cuenta que ha aumentado, con respecto al año pasado, en un 70%. No puedo evitar abrirle los ojos como plato, impresionada, y me dice “es verdad, un 70%...” me repite luego de ver mi cara de incredulidad.
En general los problemas del Barrio Universitario tienen que ver más con la vida bohemia de los universitarios y la irresponsabilidad de algunos locales que dejan ingresar a menores de edad. ¿Y
cuál es el local con más partes del sector? Pues nada más y nada menos que el famoso Rapa-Nui, la disco de los pokemones.
Este local funciona con tres patentes, me explica el carabinero, y por eso que a pesar de los múltiples partes que han puesto al local, éste sigue funcionando. “Dejan ingresar a menores de edad en el día, el problema es que de noche comienza el expendio de bebidas alcohólicas, mientras los menores siguen en el local” me explica.
El local Rapa Nui, aparte de ser famoso por ser la disco pokemona por excelencia, es famoso por funcionar como pub discoteque desde la mañana hasta las 9 de la noche aproximadamente.
Le pregunto a una vecina sobre qué piensa de la disco. Verónica Santander es residente del edificio Av. España, ubicado justo al lado del local. Me dice que ella siente el regetón desde su casa, pero que a pesar de escucharlo desde las 10 AM no le molesta personalmente, pero sí ha escuchado quejas de otros vecinos, “sobre todo los que tienen guagua” me cuenta “porque les cuesta hacer dormir a las guaguas con tanto ruido, pero a mí no me molesta mucho”.
Épocas difíciles
Pero a pesar de tratarse de un barrio relativamente tranquilo hay épocas en que hay mayor conflicto, como lo es a principios de año,
cuando empiezan los mechoneos, y a finales de año cuando colegiales y universitarios celebran fin de año. Lo que más le complica a los carabineros es la presencia de colegiales en los antros para mayores de edad “porque acá tenemos tres colegios cercas, y los chicos se tientan en ir a locales de República”, menciona el oficial.
Me cuenta además que en marzo de este año, luego de la gran fiesta mechona que se realizó en el Parque O’Higgins, los universitarios saquearon el Totus de San Diego, ubicado frente a la plaza Almagro que también corresponde al sector que la comisaría vigila. “Tuvimos que entrar las patrullas dentro del recinto, esa vez hubo alrededor de 70 detenidos, todos universitarios del sector, es decir, de la Universidad de las Américas, de la Andrés Bello, del Instituto Chile, incluso de tu universidad”. Le abro aún más grande los ojos y le pregunto “¿De la Diego Portales?” y me asiente con la cabeza.
Otros problemas
Aún sin estar muy convencida de la seguridad del barrio, le pregunto al oficial si no se le queda algún otro dato en el tintero y me cuenta sobre el robo de vehículos.
“No sólo roban objetos dentro de los autos sino que también roban los mismos autos. Allá en la
calle República diariamente hay mucho vehículo estacionado, generalmente de los mismos universitarios y nosotros recibimos muchas constancias de hurto al mes” recuerda.
Pero también hay cosas lindas
Finalmente salgo de la comisaría convencida de que no todo es tan malo, sobre todo para la gente que no tiene auto por el cual temer.
En términos generales, y analizando la situación, el Barrio Universitario es definitivamente un buen lugar para vivir, a pesar del micro-tráfico, que al parecer es lo que más afecta negativamente al barrio.
Igual es necesario tener claro que jamás se está 100% a salvo, ni siquiera un 70% si es que uno no cuida sus pertenencias. Es verdad que el porcentaje de robo, hurto y violaciones en el barrio es bajísimo, e incluso nulo en el caso de las violaciones, pero eso no quiere decir que estemos fuera de peligro, por tanto hay que seguir siendo precavidos que así contribuimos a la seguridad del barrio, no lo olviden.


