jueves, 11 de diciembre de 2008

Y la seguridad del barrio, ¿Qué onda?


Mirar la fauna en la Plaza Manuel Rodriguez del Barrio Universitario, ubicada entre las calles Grajales y Almirante Latorre, a las 6 de la tarde es un festín visual: niños jugando en los juegos de la plaza mientras sus padres los vigilan parados a un lado, ancianos leyendo diarios y revistas con chiquillas lindas, adolescentes tirados en el pasto bebiendo o fumando, colegiales besándose apasionadamente, etc. Es la hora del relajo justo en medio del Barrio Universitario.

Cuando vine a Santiago a buscar dónde vivir pensé en el Barrio Universitario, pero no por su seguridad, sino por la cercanía que tiene con mi universidad y lo cómodo que resulta vivir aquí, sin embargo, hoy, cuando no hay comuna que se salve del crimen y delito en Santiago, me pregunto ¿Es el Barrio Universitario realmente un buen lugar para vivir?

Probablemente muchos estudiantes que vienen de provincia, al haber pensado en Santiago no sólo se les vino a la mente la cantidad de carrete que podrían tener, sino también la cantidad de delitos que se cometen en esta ciudad, aunque siendo sincera creo que ningún provinciano asimila bien el peligro de la capital.

Intrigada, fui a preguntar a la 2ª Comisaría de Santiago (Toesca # 2245), encargada del Barrio Universitario, sobre la seguridad del barrio, sus pros y sus contras, etcétera, y alguno que otro dato que podría resultar útil tener en cuenta.

Los Contras

Luego de unos inconvenientes producto de la burocracia con la que se manejan dentro de las oficinas de la comisaría, pude acceder a hablar con un oficial de la oficina de estadísticas de la comisaría, a quien primero que nada pregunté cuáles eran los conflictos más recurrentes del barrio. Él me respondió que en general es un barrio muy seguro y que de hecho es uno de los barrios más seguros de Santiago, pude constatar esta información con las cifras que se veían pegadas en la pared junto a las coordinadas del plan cuadrante.

Lo que más me llamó la atención fueron las bajas cifras de robo con violencia y violaciones. Las cifras del primer delito no superaban el 4% del total de delitos cometidos en el Barrio Universitario, y de violaciones simplemente un 0%.
¿Y qué problemas hay con el Barrio Universitario entonces? Micro-tráfico y comercio ambulante. “Seguramente has visto la cantidad de comerciantes a la entrada de República, el problema son principalmente los permisos, porque hay algunos que pagan permiso, y son ellos finalmente quienes más alegan por los que no pagan”, pero sin embargo me cuenta que el problema que más aqueja al barrio es el micro-tráfico, ya que es difícil detectarlo.
Con respecto al micro-tráfico, me cuenta que ha aumentado, con respecto al año pasado, en un 70%. No puedo evitar abrirle los ojos como plato, impresionada, y me dice “es verdad, un 70%...” me repite luego de ver mi cara de incredulidad.

En general los problemas del Barrio Universitario tienen que ver más con la vida bohemia de los universitarios y la irresponsabilidad de algunos locales que dejan ingresar a menores de edad. ¿Y cuál es el local con más partes del sector? Pues nada más y nada menos que el famoso Rapa-Nui, la disco de los pokemones.
Este local funciona con tres patentes, me explica el carabinero, y por eso que a pesar de los múltiples partes que han puesto al local, éste sigue funcionando. “Dejan ingresar a menores de edad en el día, el problema es que de noche comienza el expendio de bebidas alcohólicas, mientras los menores siguen en el local” me explica.
El local Rapa Nui, aparte de ser famoso por ser la disco pokemona por excelencia, es famoso por funcionar como pub discoteque desde la mañana hasta las 9 de la noche aproximadamente.
Le pregunto a una vecina sobre qué piensa de la disco. Verónica Santander es residente del edificio Av. España, ubicado justo al lado del local. Me dice que ella siente el regetón desde su casa, pero que a pesar de escucharlo desde las 10 AM no le molesta personalmente, pero sí ha escuchado quejas de otros vecinos, “sobre todo los que tienen guagua” me cuenta “porque les cuesta hacer dormir a las guaguas con tanto ruido, pero a mí no me molesta mucho”.
Épocas difíciles
Pero a pesar de tratarse de un barrio relativamente tranquilo hay épocas en que hay mayor conflicto, como lo es a principios de año, cuando empiezan los mechoneos, y a finales de año cuando colegiales y universitarios celebran fin de año. Lo que más le complica a los carabineros es la presencia de colegiales en los antros para mayores de edad “porque acá tenemos tres colegios cercas, y los chicos se tientan en ir a locales de República”, menciona el oficial.

Me cuenta además que en marzo de este año, luego de la gran fiesta mechona que se realizó en el Parque O’Higgins, los universitarios saquearon el Totus de San Diego, ubicado frente a la plaza Almagro que también corresponde al sector que la comisaría vigila. “Tuvimos que entrar las patrullas dentro del recinto, esa vez hubo alrededor de 70 detenidos, todos universitarios del sector, es decir, de la Universidad de las Américas, de la Andrés Bello, del Instituto Chile, incluso de tu universidad”. Le abro aún más grande los ojos y le pregunto “¿De la Diego Portales?” y me asiente con la cabeza.

Otros problemas

Aún sin estar muy convencida de la seguridad del barrio, le pregunto al oficial si no se le queda algún otro dato en el tintero y me cuenta sobre el robo de vehículos.

No sólo roban objetos dentro de los autos sino que también roban los mismos autos. Allá en la calle República diariamente hay mucho vehículo estacionado, generalmente de los mismos universitarios y nosotros recibimos muchas constancias de hurto al mes” recuerda.

Pero también hay cosas lindas

Finalmente salgo de la comisaría convencida de que no todo es tan malo, sobre todo para la gente que no tiene auto por el cual temer.

En términos generales, y analizando la situación, el Barrio Universitario es definitivamente un buen lugar para vivir, a pesar del micro-tráfico, que al parecer es lo que más afecta negativamente al barrio.

Igual es necesario tener claro que jamás se está 100% a salvo, ni siquiera un 70% si es que uno no cuida sus pertenencias. Es verdad que el porcentaje de robo, hurto y violaciones en el barrio es bajísimo, e incluso nulo en el caso de las violaciones, pero eso no quiere decir que estemos fuera de peligro, por tanto hay que seguir siendo precavidos que así contribuimos a la seguridad del barrio, no lo olviden.

viernes, 17 de octubre de 2008

El comienzo de la vida en el Barrio Universitario: Mechoneo


La vida en el Barrio Universitario no empieza sino hasta la semana de mechoneo, cuando los estudiantes de segundo año de todas las universidades y facultades buscan con ojo de águila carne fresca para abalanzarse sobre ésta cual ave de rapiña.

La fecha de la semana de mechoneo varía según cada universidad, es por esto que el Barrio Universitario huele a pescado y huevo más o menos por un mes entero.

Los campos de concentración mechona dependen de los estudiantes “mechoneadores”. Dentro del Barrio por lo general se utiliza la plaza Manuel Montt, ubicada frente a los supermercados Santa Isabel y Ekono, o simplemente se mechonea fuera o dentro de cada facultad. Y por fuera, dese a entender que se trata de la vereda.

Por ejemplo, este año los estudiantes de todas las facultades de la UNAB instalaron una piscina en la esquina de República con Grajales, en la cual mezclaron olorosas sustancias como mostaza, ají, kétchup, intestinos animales, huevo, etc.

Luego de que los Sádicos de segundo los hagan pebre, y los dejaran oliendo a cebolla en escabeche y quitándoles casi toda la dignidad, armaron una piscina que contenía vinagre, pescado, comida para perros, y quizás cuánta cosa más. Sinceramente el olor a puerto era FRAGANCIA al lado de ese menjunje del infierno.

Luego los estudiantes antiguos piden a los estudiantes de primero que junten una determinada cantidad de dinero para que recuperes las cosas que te fueron confiscadas antes del mechoneo. Generalmente la suma es tortuosa, fluctuando entre los 3000 pesos a los 12.001 pesos. (sin el 1 peso, no vale)

En cada estación de metro, salida de supermercado, negocio, se coloca un mechón estilando maloliente, pidiendo monedas para que le devuelvan sus cosas. Desde Estación Central hasta Plaza de Armas se encontraban repartidos los mechones chilenos en búsqueda de unos pesos generosos para recuperar sus pertenencias y algo de dignidad.

Luego del día de tortura, o semana entera, llega la fiesta mechona, oportunidad para dar tregua, perdonar a los torturadores, beber alcohol, bailar, conocer a los estudiantes antiguos, seguir bebiendo alcohol, etc.

Luego de todo este escándalo que se efectúa durante las primeras semanas de marzo, es cuando realmente comienza la vida universitaria en el Barrio, y ya por abril se encuentran todos los estudiantes estresados nuevamente, es decir, vuelven a su estado natural, pero ya sin miedo a ser mechoneados, pues ya lo fueron.

Y luego de marzo, en las únicas instancias en que el Barrio Universitario permanece tranquilo, y sus calles quedan limpias del ajetreo universitario, son los fines de semana en la que uno de los pocos locales que se encuentra abierto es el McDonald’s, pues el carrete sólo existe en República los días de semana.

jueves, 16 de octubre de 2008

Barrio Universitario: o te controlas o te pierdes.


En el Barrio Universitario en Santiago te puedes encontrar con un bar cada media cuadra, todos económicos al alcance de tu universitario bolsillo. Qué bonito.Son de esos pubs en los que puedes sentir su aliento a antro desde un metro hacia afuera de la puerta. Un halo entre cerveza, cigarro y hormonas acompañado de fuertes melodías al gusto del consumidor.

El Barrio Universitario es el paraíso del vicio. Podemos encontrar locales de comida chatarra, e incluso encontrar comida chatarra sin locales (más conocido como “carritos“) y sin siquiera haber una cuadra de distancia entre ellos, de hecho, a la salida de un restaurant o pub te puedes encontrar con un carrito de comida.

Hay locales para todos los gustos, por ejemplo, si quieres beber alcohol y fumar, si quieres beber pero no fumar o si quieres fumar pero no beber. También hay plazas para los que quieran “volar”, salones de pool y Bowling para los que prefieran una entretención libre de vicios, cafeterías para los friolentos, gelatería para los más acalorados, moteles para los cachondos, farmacias para los hipocondríacos y para los cachondos prevenidos, iglesia para los cristianos, comida vegetariana, etc.

Viviendo dentro del Barrio me he dado cuenta de que muchos jóvenes aprovechan cualquier rato libre para fumar un cigarrillo -o uno a medias cuando el tiempo es muy limitado-, tomarse un café o beber una coca cola de forma desesperada -y cuando digo “una coca cola” no me refiero a un discreto envase de medio litro, sino de un litro para arriba-, y esto sucede siempre, como si en realidad estuviese latente el riesgo de morir si no lo hiciesen. Y cuando termina el break de diez minutos, se echan un chicle a la boca, para masticar como enfermos el rato que no están con un cigarrillo en la boca o la cafeína en la garganta.

Pero tienen justificación, pues claro, el famoso estrés, que se ha convertido en los últimos años en el “comodín excusa” o justificación para todos los males de la sociedad: si te duele la cabeza: estrés, si te duele el colon: estrés, si eres muy distraído(a): estrés, y así la lista es interminable.

En el Barrio Universitario el estrés se respira junto con el humo del cigarro, el de marihuana y el smog de la ciudad. Pero siendo realistas hay quienes en realidad no mueven un solo pelo, pero hoy en día hasta eso les estresa, pues no faltan los patudos con espíritu; y para que vayamos entendiéndonos, esta “condición del alma” no se expresa con un preciso “estoy estresado(a)” sino con un “Estoy chato(a)”.

“Estoy chato” se transforma en la excusa perfecta para “echar a perder” tus pulmones, indigestión, intestino e hígado, o para los otros viciosos, agarrar alguna ETS o salir con un domingo siete.En definitiva, salir entero o por lo menos “singularmente” de la universidad es un reto, pero no muchos logran asimilar esto de forma literal.

Muchos no lo logran, y probablemente los que lo lograron no se fueron sin antes haber dicho “estoy chato” mientras se fumaba un cigarrito o se bebía una cerveza con sus compañeros.Finalmente doy dos consejos a los integrantes del barrio: primero, sea donante, y cúmplale el sueño de salir respirando y caminando de la universidad a un pobre universitario, y segundo, y más trivial: use condón.

Carrete Diurno, hasta que las velas ardan


¿Está aburrido, angustiado, estresado, tiene sed, está de cumpleaños o sencillamente es alcohólico y desearía irse de copas, [o mejor dicho, de “vasos plásticos”] junto a sus compañeros de universidad sin tener que gastar mucho dinero, y a una hora lo suficientemente prudente como para levantarse como tuna al otro día y volver a sus deberes universitarios? Pues el mismo Barrio Universitario le ofrece múltiples opciones que pueden cumplir con sus expectativas.

Al terminar el estresante periodo de exámenes por el cual todo universitario debe pasar, algunos sólo deseamos quitarnos todo ese peso de encima de manera rápida, entretenida y efectiva, pero como somos universitarios y nuestro presupuesto en la mayoría de los casos no alcanza para costearse un relajante fin de semana a un SPA en las Termas de Chillán, recurrimos siempre al nunca bien ponderado alcohol que junto con ahogar penas, ahoga estrés.

Un día cualquiera de la semana, a la hora del día que sea, puedes salir de tu universidad y encontrarte, literalmente, a la vuelta de la esquina con una gama amplia de posibilidades en la cual puedas dejarte llevar por las bondades de Dionisio a un precio razonable.

Las ofertas son muy tentadoras a los bolsillos universitarios, incluso muchos de los locales que existen en el Barrio Universitario reciben cheques los cheques Sodexho que el gobierno otorga a modo de beca alimenticia si el estudiante prefiere esa forma de pago, haciendo caso omiso de la “sugerencia” que traen escrita los cheques a su reverso de no utilizarlos para comprar alcohol o fármacos.

Acá hay para todos los gustos, desde locales rockeros hardcore en los cuales puedas programar tu música favorita en butlitzer, y mover tu cabellera junto a un montón de rockeros chascones sudorosos, hasta pachangueros en donde tocan incesante regetón e incluso hay posibilidades de bailar si te da la personalidad.

Uno de los locales de la primera categoría es el famoso Entrelatas ubicado en Alameda con Avenida Brasil, reconocido por su estética, pues el interior del local está decorado con latas en las paredes, que enmarcan los rostros de leyendas del rock como Jimi Hendrix, John Lennon y Kurt Cobain. La cerveza más barata está a $1100 el litro, cuenta con un butlitzer, muchas mesas, pocas sillas, y unos baños que Dios quiera que no llegues nunca a necesitar.
El Entrelatas es uno de los locales en los que sí reciben cheques Sodexhos a cambio de cerveza, pero es aconsejable ir sólo si tienes los oídos fuertes, y estás consciente de que en cualquier momento puede que tengas que salir arrancando producto de una pelea entre punks y neonazis, lo cual pasa a muy a menudo según carabineros.

En la segunda categoría se encuentra el Kamaleón, ubicado en la calle Salvador Sanfuente con Almirante Latorre.

El local es más pequeño, la cerveza es incluso más barata (hasta $900 antes de las 21 hrs.) y la música es más pachanguera que agresiva. Los baños son más pulcros, pero siguen dejando bastante qué desear, y luego de las 23 hrs pasa a la clandestinidad, pues cierran las cortinas, pero continúa la juerga hasta las 1 AM.

Así que ya sabe, arriésguese en el Barrio Universitario si los bolsillos no le pueden cubrir un carrete en los locales más finos y fashion de Santiago, pero tenga cuidado con las tentaciones del vicio, recuerde que aún tiene una carrera universitaria de la cual egresar.

jueves, 9 de octubre de 2008

Republika 550, la iniciativa para okupARTE



El barrio República es uno de los barrios más antiguos de Santiago. Por eso resulta paradójico que hoy en día sea uno de los barrios más concurridos por la joven fauna santiaguina.

Al comenzar a recorrer la calle República, nos encontramos con toda clase de edificios. Desde construcciones postmodernas como las de la Universidad de Las Américas o la Universidad Diego Portales; fachadas más clásicas, como las facultades de la Universidad Andrés Bello, y llegando al final de la calle, acercándonos cada vez más a Blanco Encalada, podemos apreciar las arquitecturas coloniales que nos legaron nuestros antepasados.

Las construcciones llaman la atención claramente, pero hay una en particular que llama aún más la atención que las otras ocupadas por fundaciones como la fundación Allende y la Fundación para la Superación de la Pobreza: es la Casa Okupa.

Con sus coloridos y llamativos lienzos invitan a la comunidad en una ortografía digna de estudio ontológico a “okupARTE”, y un gran pizarrón informa a los transeúntes acerca de los más de treinta talleres que ahí se imparten.

Pocos saben de qué tratan las casas okupas, y lo cierto es que no hay una definición exacta, o condiciones prescritas en algún lugar para que una casa pueda ser definida como “okupa”. En realidad, basta con que esté “okupada”.

El movimiento okupa se toma casas, edificios o terrenos abandonados para darles una utilidad, ya sea para cultivar tierras, para habitar, o como en el caso de la casa “AKI” de República, un espacio artístico, cultural y social.

Muchos confunden las casas okupas con comunidades netamente punkies o anarquistas que se toman casas abandonadas con el fin de poder carretear en algún lado. Pero lejos de eso, se trata de propiedades tomadas por comunidades que por lo general funcionan bajo un orden de cooperación. Es decir, el que no coopera “coopera”.

Sin embargo, la casa ubicada en “republika 550”, no es una propiedad okupa con fines de vivienda.

Para entender más sobre la finalidad de la casa, su funcionamiento y organización, entrevisté a Adrián, uno de los propulsores de este gran proyecto cultural, actor de profesión y habitante del barrio República.


¿Cuándo y cómo llegaron a la casa?
El proyecto empieza a desarrollarse hace seis años más o menos.
La idea era realizar un proyecto cultural. En un principio creamos un "monasterio teatral", y el proyecto quedó inconcluso. No avanzó más allá de un proyecto académico.
Bueno, luego salimos de la escuela de teatro y nos encontramos con las dificultades que se tienen para realizar proyectos artísticos culturales, y todo las dificultades pasan por un cuento de dinero: para ensayar tienes que tener plata, para montar tienes que tener plata, y para auto gestionarnos de la manera convencional no era muy conveniente para nosotros, porque las herramientas que teníamos eran muy limitadas.
Entonces nosotros buscamos solucionar todo esto mediante la autogestión, desde el espacio para arriba, es decir, auto-gestionándonos el espacio, auto-gestionando los elementos que se ocupan para una obra, etc.


¿Y a qué te refieres con la "autogestión"?
Autogenerarte los recursos. O sea, nosotros no tenemos plata para comprar pintura, pero nosotros tenemos que ver la manera de, a través de nuestro trabajo, conseguirnos la pintura.

¿Cómo encontraron la casa?
Lo que pasa es que yo soy del barrio, vivo en Almirante Latorre, entonces la casa ya la conocíamos.
Primero nos instalamos en una casa que está en Av. España, pero como era propiedad privada, nos la pidieron y nosotros la tuvimos que entregar, en cambio, esta casa está a cargo del estado, y nosotros pensamos que no nos tendrían por qué sacar porque nosotros a los aspectos culturales del barrio. Nosotros no les pedimos nada salvo que no nos molesten. Además que nosotros somos trabajadores, hacemos arte, facilitamos el espacio para que las compañías ensayen, para que bandas de música ensayen, para que la gente venga a estudiar...

¿Estudiar también?
Sí, de hecho la casa cuenta con una biblioteca y con una sala de computación con internet.

Ah, tienen internet ¿Y entonces cómo se organizan con el asunto de las cuentas y la comida?
Bueno, de las cuentas no hablamos, eso lo mantenemos en secreto. Y la comida, cada uno trae lo suyo... igual nosotros trabajamos en otras cosas. Nosotros no pedimos dinero a cambio de participar en los talleres, salvo los profesores. Nosotros recolectamos plata para el pasaje de los profesores después de la clase.
Lo demás son todos aportes para la mantención del espacio.

¿Pero acá viven personas?
No, por eso te decía al principio, que esto nace de una necesidad cultural, artística, no de vivienda.

¿Qué tipo de talleres imparten y qué personas los imparten?
Uy, hay hartos: teatro, danza, fotografía... todos impartidos por profesionales, además trabajamos en otros lugares, porque esto no nos genera ingresos.

En su página web (http://www.republika550.cl) hay un link para inscribirse a la Universidad libre, llama la atención, ¿De qué trata?
Es una organización que pretende difundir conocimientos de manera gratuita, y que nosotros, por compartir intereses en común, nos asociamos con ellos. Básicamente se trata de compartir conocimientos.

¿Se carretea mucho en esta casa?
No, esta casa no es para carretear. Se hacen tocatas, pero las tocatas tienen sus reglas, se hacen de día y no se permite el ingreso de alcohol ni drogas dentro de la casa. De hecho la gente que carretea se va en mala onda.

¿Y qué clase de gente es bienvenida en la casa?
Todos son bienvenidos.

¿Hay alguna clase de ideología imperante en la casa?
Uy, acá hay de todo, nos gusta harto la libertad, la libertad del ser humano, del individuo. El ser humano tiene hartos valores, cada uno sabe cómo tratar de ser buena persona.

¿Se maneja la casa de alguna manera jerarquizada?
Tratamos de trabajar de la manera más horizontal posible. Nos tratamos de poner de acuerdo, llegar a un consenso de alguna manera.

Hace algún tiempo vi unos carteles acerca de las votaciones para la junta de vecinos ¿Ud. qué tienen que ver con la junta de vecinos?
Nada, sólo les prestamos el espacio para las reuniones, por supuesto a cambio de algún aporte.

¿Todos los pagos que Ud. reciben son en base de aportes para la casa?
Claro, todo el que quiera ocupar para arte, cultura o educación la casa, debe aportar. No pedimos dinero.


¿Viene gente punki, skinhead, o perteneciente a esta clase de tribus urbanas a la casa con otros fines?
Sí, pero poco. Porque con el tiempo se ha entendido la verdadera finalidad de la casa. Este es un lugar para la cultura, para el arte.

¿Han tenido alguna clase de problemas en aspectos legales?
En este momento tenemos una demanda de parte del SERVIU, que son los encargados de esta casa. Ellos nos demandaron por delito, según ellos estamos cometiendo delito en esta casa, pero se realizaron las investigaciones y se llegó a la conclusión de que estamos ocupando la casa con fines culturales, y esto es una okupación, y nosotros nos preocupamos de mantener la casa limpia, arreglada, ordenada, que esté bonita... ¿cachái? Entonces la gente que vino a esta casa dijo: bueno, acá se está haciendo cultura, están trabajando. Por eso la demanda quedó nula, aunque en este momento seguimos enjuiciados, pero el juicio está congelado.

Por último, llama bastante la atención la forma en la que están escritos sus lienzos y pizarra ¿Por qué escriben con K para suplantar la Q y la C, y con X para suplantar la CH?
Durante la historia de la humanidad el lenguaje ha sufrido múltiples variaciones de acuerdo a las necesidades, nosotros sólo tratamos de escribir de la manera más práctica, nada más.

Para contactarse y participar:
http://www.republica550.cl/